jueves, 8 de abril de 2010

COLTAN ¿Necesidad o crimen social?


COLTAN






Para muchas personas la palabra coltan es tan extraña como incomprensible.
No es en sí un nuevo vocablo.
Es la combinación de dos palabras, que corresponden a sendos minerales:
la columbita y la tantalita, de los que se extraen dos metales más apetecidos que el oro.
Si tenemos en cuenta que estos metales están considerados altamente estratégicos y añadimos
que el 80% se encuentran en la República Democrática de Congo,
empezaremos a vislumbrar por qué hay una guerra en este país desde el 2 de agosto de 1998,
por qué dos países africanos, como Ruanda y Uganda, ocupan militarmente parte del
congoleño y por qué, a la postre, han muerto ya más de dos millones de personas.
Y es que el coltan es un metal esencial para el desarrollo de las nuevas tecnologías,
las estaciones espaciales, las naves tripuladas que se lanzan al espacio y
las armas más sofisticadas.

No hace falta tener muchos conocimientos de derecho internacional
para afirmar que esta guerra constituye la mayor injusticia, a escala planetaria,
que se está cometiendo contra un Estado soberano.
Pero lo que no se había hecho,
desde la invasión de países europeos por la Alemania de Hitler, era la ocupación pura y
dura de un territorio, para aniquilar a miles de ciudadanos y explotar, al mismo tiempo,
los recursos minerales del país ocupado. Esto es lo que está ocurriendo
en la República Democrática de Congo. Lo que añade gravedad a esta piratería es la
pasividad de la comunidad internacional. A quienes nos duelen todas las opresiones,
nos sobrecoge este desprecio a una parcela de la humanidad, doblemente ultrajada.

Ya nadie puede ignorar que la guerra que padece la República Democrática de Congo tiene
como causa la depredación de metales preciosos y recursos estratégicos.
Con ellos se enriquecen unos cuantos y se financia la propia guerra.
Los culpables son muchos. Según un grupo de expertos de Naciones Unidas,
que elaboró un informe sobre la guerra en este país, el Ejército Patriótico Ruandés (APR)
ha montado una estructura para supervisar la actividad minera en Congo y facilitar
los contactos con los empresarios y clientes occidentales.
Se han creado varias empresas mixtas entre los negociadores europeos del coltan
y miembros del APR y del círculo de personas cercanas al presidente ruandés Paul Kagame.



UN MILLÓN DE DOLARES AL MES.

El Ejército ruandés traslada en camiones el mineral a Kigali, capital de Ruanda,
donde es tratado en las instalaciones de la Somirwa (Sociedad Minera de Ruanda),
antes de ser exportado. Los últimos destinatarios son Estados Unidos, Alemania, Holanda,
Bélgica y Kazajstán. La compañía Somigl (Sociedad Minera de los Grandes Lagos),
tiene el monopolio en el sector; es una empresa mixta de tres sociedades: Africom (belga),
Promeco (ruandesa) y Cogecom (surafricana). Entrega 10 dólares por cada kilo de coltan
exportado al movimiento rebelde Reagrupación Congoleña para la Democracia (RCD),
que cuenta con unos 40.000 soldados, apoyados por Ruanda.
«Con la venta de diamantes –ha declarado el mismo Adolphe Onusumba,
presidente de la RCD– ganábamos unos 200.000 dólares al mes.
Con el coltan llegamos a ganar más de un millón de dólares al mes».



Para más información visiten: http://latinoamericana.org/2003/textos/castellano/Coltan.htm

Esta información la obtuve de un página del Comité de Solidaridad con el África Negra.
Trata el tema del Coltan y lo hace de forma subjetiva, pues es
en defensa de una injusticia que se está cometiendo en el territorio en el cual se extrae
dicho mineral. Yo he estado informandome en otras páginas para obtener otros puntos
de vista y , como la mayoría de las cosas, el coltan ha traído consigo consecuencias negativas y
positivas. Es un hecho que se están cometiendo muchísimas injusticias sociales por este
mineral, pero también es cierto que el coltan es un metal esencial para el desarrollo de
las nuevas tecnologías. Ahí quedan los dos puntos de vista. Actualmente es necesario el
coltan, pero ¿a qué precio hay que pagar una necesidad como ésta?

1 comentario:

Javier dijo...

Te leemos desde Brujas, a punto de salir para Bruselas de nuevo.

Gracias por tu art'iculo (Cielos! los acentos no van en este teclado!!!)